Premian a investigadora Garza por transformar desechos en biotecnología y materiales médicos

*La académica cuenta con tres patentes para transformar desechos agroindustriales y plásticos en soluciones ecológicas y biomateriales

*Su impacto global supera las mil 600 citas, logro que consolidó su reciente ingreso al Nivel 3 del SNII

Mineral de la Reforma.- Por una trayectoria de 28 años dedicada a generar soluciones tecnológicas, Ana María Herrera González, profesora del Área Académica de Ciencias de la Tierra y Materiales de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), se alzó con el Premio Hidalgo de Ciencia, Tecnología e Innovación y Humanidades 2026, en la categoría de Investigación Científica.

Su labor se enfoca en tres ejes principales: el diseño de polielectrolitos, el desarrollo de biomateriales dentales y la transformación de residuos plásticos. Este rigor metodológico se traduce en 116 artículos publicados y más de mil 600 citas en revistas globales, méritos que este año la elevaron al Nivel 3 del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), el escalafón más alto del país.

A lo largo de su carrera, la especialista ha consolidado tres patentes. La primera, de alcance nacional, consiste en la creación de carbón activado a partir de tallos de brócoli, un proceso que aprovecha la merma agroindustrial para filtrar colorantes textiles. Las otras dos, una nacional y otra internacional, aplican el reciclaje de PET y compuestos químicos para fabricar insumos odontológicos de alta calidad.

Desde las aulas y laboratorios del Instituto de Ciencias Básicas e Ingeniería (ICBI), Herrera González ha forjado a múltiples generaciones. Hasta la fecha ha dirigido 51 tesis de licenciatura y posgrado, y su liderazgo inspiró a seis de sus exalumnos a ingresar también al SNII, consolidando una red de talento que multiplica el impacto de la Autónoma de Hidalgo.

Para la galardonada, quien ya había obtenido este mismo reconocimiento estatal en 2021, el verdadero triunfo radica en la formación humana: “Es muy satisfactorio mirar hacia atrás y darte cuenta de que empezaste como cualquier joven, pero que, con trabajo, puedes alcanzar lo inalcanzable. Así quería ver mi trayectoria cuando egresé, y hoy es muy gratificante ver ese mismo esfuerzo reflejado en las y los estudiantes”, expresó.

Con el respaldo de casi tres décadas de resultados palpables, la doctora reafirmó su compromiso de seguir generando saberes de frontera. Su próxima meta es profundizar en la degradación de plásticos, demostrando que la ciencia que nace en la universidad pública es una herramienta indispensable para sanar el planeta.

Deja una respuesta