*Explicó que para un fotógrafo es primordial saber y aprender sobre lo que se pretende retratar, tener un área de experiencia facilita el momento de realizar una fotografía.
Pachuca, Hgo. – El reconocido fotoperiodista Sergio Tapiro estuvo presente en el Festival Internacional de la Imagen (FINI), organizado por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), con la conferencia “La aventura de una imagen”, donde contó el desarrollo de su carrera y cómo su afición por el Volcán de Colima lo llevó a ser fotógrafo del año en National Geographic.
Durante la conferencia explicó de qué manera su gusto por la fotografía y la naturaleza marcaron su vida como profesional de la imagen. Desde pequeño tuvo interés en retratar lo que ocurría a su alrededor, pero fue hasta principios del año 2000 cuando comenzó a dedicarle más tiempo, al desarrollar una fijación por la actividad volcánica en su natal Colima.
Mencionó que para llegar a realizar una fotografía se requiere de suerte, esfuerzo, paciencia, conocimiento del objetivo que se quiere capturar, pero, sobre todo, de vivir. “Somos el conjunto de las experiencias que vivimos, es importante saber qué nos construye como personas y crear a través de ellas, por eso es importante aprender a estimularse y ser autocríticos”.

“Lo que ves es lo que sabes y conoces”, frase con la que explicó que para un profesional de la lente es primordial investigar sobre lo que se pretende documentar. Tener un área de experiencia facilita reconocer los mejores lugares, momentos y puntos importantes, por lo que es necesario estudiar previamente antes de los disparos.
Este dominio de su área se reflejó cuando en 2015 comenzó a documentar la actividad del Volcán de Colima. Así logró obtener la fotografía que lo hizo acreedor al tercer lugar en la categoría de Naturaleza del World Press Photo 2016; mientras que en 2017 se posicionó como ganador en el concurso Travel Photographer of the Year de National Geographic.
Sergio Tapiro señaló que, para lograr esa imagen, durmió fuera de su casa durante 20 noches, vigilando la actividad del volcán. “Fue una de las experiencias más cansadas, pero también más satisfactorias de mi trabajo como fotoperiodista. Incluso, cuando ocurrió la explosión pensé que la foto se había echado a perder, pero al verla supe que era la imagen que quería mostrar al mundo”.
Instó a las y los alumnos de la UAEH a no dejar de lado aquello que los apasiona, a estudiar sobre el tema, leer, conocer y vivirlo, para que la experiencia cada día los haga evolucionar. Agradeció al FINI el espacio para dar a conocer su trabajo y tener el acercamiento a las nuevas generaciones.