La transformación de Hidalgo tiene rostro humano y voz ciudadana

  • Testimonios de trabajadores, campesinos, jóvenes y vecinos dan cuenta de los avances y retos que acompañan el cuarto informe de Julio Menchaca.

Pachuca, Hgo.-La transformación de Hidalgo tiene rostro humano. Se encuentra en las voces de quienes todos los días trabajan, producen, estudian y construyen sus comunidades; en las historias de las personas que han recibido apoyos, pero también en quienes se acercan para plantear las necesidades que aún requieren atención.

Previo al cuarto informe del gobernador Julio Menchaca Salazar, ciudadanos de distintas regiones de la entidad desde temprano se dieron cita en el recinto ferial de Pachuca, y compartieron sus experiencias sobre los cambios que han observado durante estos cuatro años, así como sus propuestas para continuar mejorando las condiciones de sus comunidades.

Juan Ventura Copca, representante de trabajadores y transportistas, destacó que año con año han percibido más beneficios: trabajo conjunto y mejores condiciones laborales.

Desde el campo, Justino Osorno Cruz, comisariado del ejido de Zempoala, subrayó la importancia de que las autoridades rindan cuentas y reconoció los apoyos recibidos por el sector. Su mensaje fue claro: los resultados se fortalecen cuando sociedad y gobierno trabajan de la mano.

Las voces ciudadanas también expresan necesidades y propuestas. Habitantes de Tepeapulco, San Agustín Tlaxiaca, Zempoala y Mineral de la Reforma aprovecharon este espacio a la vez, para hablar de los retos que enfrentan con sequías, caminos y calles afectadas por las lluvias, convencidos de que acercarse a las instituciones es fundamental para encontrar soluciones.

Para jóvenes como Diego Amador Salazar, transportista de Pachuca, el gobierno estatal les ha abierto oportunidades laborales pero también brindado apoyos que necesitan. En tanto, Maura Delgado, de Mineral de la Reforma, destacó la importancia de participar y acercarse a los programas que impulsan el bienestar de las familias.

A cuatro años de gobierno, estos testimonios reflejan que la transformación no sólo se mide en obras, programas o cifras. También se construye a partir de las personas, de sus experiencias, sus necesidades y su participación.

En el gobierno de Julio Menchaca Salazar, la transformación tiene rostro humano porque escuchar a la gente, reconocer sus necesidades y trabajar junto a ella es parte esencial de la construcción de un Hidalgo más justo, cercano y con mayores oportunidades para todas y todos.

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