
Realizan la poda anual de las acacias falsas como una acción preventiva para cuidar a las personas y a nuestro entorno.
Con el tiempo, algunas ramas se debilitan y, con el viento fuerte o la acumulación de agua, pueden romperse y provocar accidentes.
Además, algunos ejemplares presentaban problemas de plaga, lo que provocó que el centro de las ramas estuviera hueco y aumentara el riesgo de caída.
Con estas acciones responsables hoy, transformaremos un municipio más seguro para todas y todos.