Inauguran la XXXI Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia, este año de manera virtual

Ciudad de México.- A nombre de la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto Guerrero, el director general del INAH, Diego Prieto Hernández, reconoció a la cultura como la piedra angular de la reconstrucción humana que debe llevarse a cabo en el orbe para enfrentar la pandemia de COVID-19

En el acto inaugural con protocolos de sana distancia, se entregó el Premio Antonio García Cubas a las mejores publicaciones en los ámbitos de la antropología y la historia.

Con un mensaje de solidaridad al mundo entero derivado de la pandemia de COVID-19, y evocando el recuerdo de aquellos investigadores y trabajadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) que por esta enfermedad u otras causas han fallecido recientemente, inició esta mañana la XXXI Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia (FILAH).

Bajo estrictos protocolos de sana distancia, la inauguración del encuentro editorial se llevó a cabo en el Auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología (MNA), encabezada, a nombre de la secretaria de Cultura del Gobierno de México, Alejandra Frausto Guerrero, por la subsecretaria de Diversidad Cultural y Fomento a la Lectura, Natalia Toledo Paz, y por el director general del INAH, Diego Prieto Hernández.

Citando las palabras de la secretaria Alejandra Frausto Guerrero, el antropólogo Diego Prieto manifestó que ante circunstancias tan adversas como la actual pandemia, “la cultura es la piedra angular para una reconstrucción simbólica y humana, la cual llegará tras la contingencia sanitaria”.

Justamente, añadió, es ante la “vuelta de tuerca” planteada por la pandemia, que la FILAH se reinventa, llevando las más de 180 actividades que realizará desde el 29 de septiembre y hasta el próximo 5 de octubre, a un formato virtual en el sitio electrónico: www.feriadelibro.inah.gob.mx.

En el evento, el cual tiene como invitados a la República Argentina y la Ciudad de México, el jefe de Cancillería de la embajada de ese país en México, Alejandro Torres Lépori, representante del embajador Carlos Tomada, acompañado de la encargada del despacho de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, Guadalupe Lozada León, y de la presidenta del jurado del Premio Antonio García Cubas, María Luisa Passarge, señaló que la virtualidad también representa un nicho de oportunidad.

Torres Lépori agregó que las distintas actividades que presentarán Argentina y la Ciudad de México, junto con el INAH, tienen la oportunidad de alcanzar a mayores públicos debido, justamente, a sus formatos digitales.

El diplomático coincidió con Guadalupe Lozada León y con Diego Prieto Hernández, al enfatizar los lazos culturales que, desde la lingüística hasta la cultura popular contemporánea, unen desde hace siglos a México y Argentina.

Tras estas palabras, los integrantes del presídium evocaron el recuerdo de aquellos colaboradores del INAH, entre investigadores y personal administrativo, de vigilancia y custodia, que en los últimos meses han fallecido por la pandemia de COVID-19 o por otras causas.

En este marco, se entregó un reconocimiento a familiares de cinco connotados académicos del Instituto, a quienes también está dedicada la XXXI FILAH: la arqueóloga subacuática Pilar Luna Erreguerena, el museólogo Mario Vázquez, el cronista y escritor Carlos Monsiváis, el restaurador Sergio Arturo Montero y el antropólogo Tirso Ricardo Melgar Bao.

Entregan Premio Antonio García Cubas

Aún con la actual pandemia, el sostenimiento de este galardón otorgado por el INAH a las más connotadas publicaciones editoriales en los campos de la antropología y la historia, se reconoció como vital, en tanto que distingue a acuciosos trabajos académicos y editoriales que, finalmente, encuentra a sus lectores.

Para esta vigésima segunda edición del premio, se postularon 56 obras de 22 sellos editoriales de instituciones académicas, públicas y privadas. Siete obras merecieron galardón y otras siete obtuvieron mención honorífica, en las categorías Obra Científica, Obra de Divulgación, Obra Infantil, Obra Juvenil, Libro de Arte, Catálogo y Edición Facsimilar; en tanto, las categorías de Novela Histórica y Libro de Texto se declararon desiertas.

El jurado, encabezado por María Luisa Martínez Passarge, Adriana Konzevik Cabib, Juan Arzoz, José Enrique Ortiz Lanz y Ricardo Pérez Montfort, determinó lo siguiente:

En la categoría Obra Científica, la publicación premiada fue Arquitectura en el Códice Florentino y los Primeros Memoriales. Las casas mâsêwalkalli y pilkalli, de Andrea Rodríguez Figueroa y Leopoldo Valiñas Coalla, de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México.

En este mismo rubro, las menciones honoríficas fueron para [Tiempo Suspendido] Una historia de la desaparición forzada en México, 1940-1980, de Camilo Vicente Ovalle de Bonilla, de Artigas Editores; Estudio transdisciplinario de meliponicultura en la región de Cuetzalan, Puebla. Análisis etnocientífico, etnoarqueológico y etnobiológico de la producción de miel virgen, obra coordinada por Mario Castillo Hernández, del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, y El cuerpo, el alma, la palabra. Medicina nahua en la Sierra de Texcoco, de David Lorente Fernández, edición de Artes de México.

En la categoría Obra de Divulgación, el premio correspondió a SOMNO AUTOMATUM México Industrial 1923. Película silente de la fábrica textil de Metepec. Banda sonora de Cabezas de Cera, de Mariano Castellanos Arenas, de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. La mención honorífica de este rubro fue para El tren fantasma, Gabriel García Moreno, México 1926, 71 min. Versión restaurada y musicalizada, de Hugo Villa Smythe y Albino Álvarez Gómez, y la coordinación editorial de la Dirección General de Actividades Cinematográficas de la UNAM.

La Obra Juvenil premiada fue No son micro. Machismos cotidianos, de Claudia de la Garza y Eréndira Derbez, de Penguin Random House, sello Grijalbo; la mención honorífica de la categoría juvenil correspondió a Un camino de leyenda, de Alex Herrerías, de la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM.

El premio a la categoría Obra Infantil se otorgó al libro Al principio, viajábamos solas, de Jairo Buitrago, con ilustraciones de Karina Cocq, de Ediciones Castillo. Mención honorífica para El Tren Tikuxi Kaa, de Nadia López García, con ilustraciones de Cuauhtémoc Wetzka de Almadía.

En el rubro Libro de Arte, el premio fue para la obra Librado García Smarth. La vanguardia fotográfica en Jalisco, de Arturo Ávila Cano, Rosa Edelmira Casanova García, Brenda Ledesma Pérez, coordinada y editada por José Antonio Rodríguez y Alberto Tovalín Ahumada, edición de Secretaría de Cultura del Gobierno de Jalisco.

El premio en la categoría de Catálogo correspondió al título Redes de vanguardia. Amauta y América Latina 1926-1930, de Beverly Adams y Natalia Majluf, et. al., de Secretaría de Cultura-Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, Museo del Palacio de Bellas Artes-Fundación Mary Street Jenkins.

Y La mención honorífica fue para Emiliano Zapata después de Zapata, México, de Luis Vargas Santiago et. al., de Secretaría de Cultura-Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, Museo del Palacio de Bellas Artes-Fundación Mary Street Jenkins.

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